Fundamentación

El juego en la escuela desde el Jardín de Niños y hasta niveles posteriores, es un importante recurso, un medio que ha de provocar la movilización de variados aspectos en la personalidad de los alumnos y el maestro, solo que debemos tener presentes que el juego es valioso como medio para la enseñanza y no el juego por el juego mismo, es decir no se pretende que el niño solo juegue para divertirse sino para que aprenda y avance en sus capacidades. Lo anterior implica un par de aspectos fundamentales:

1. Que el docente identifique capacidades, dificultades, características e intereses de los alumnos.

2. Que el maestro tenga un pleno dominio curricular que le permita clarificar la intención pedagógica que tendrán los juegos que va a proponer a los niños.

Si tenemos presentes los anteriores aspectos podremos involucrar a los niños en actividades y experiencias pertinentes con sus niveles de desarrollo y con lo que deben aprender en la escuela. "Cuando el niño conecta sus afectos a una actividad también conecta su intelecto.

En palabras de la Doctora en Filosofía Graciela Scheines, “El juego es el lugar de los ensayos y los conjuros. Es un ámbito simbólico y mágico a la vez. Artificio perfecto donde cada episodio, cada pieza, cada jugador, cada jugada se anudan unos con otros formando bellos dibujos que se hacen y deshacen y se vuelven a armar. Mientras jugamos estamos a salvo: de la deriva, del sinsentido, del vacío.”

Este congreso no se propone analizar estrictamente el significado del juego para los alumnos, sino el lugar que éste ocupa en el Jardín de Niños y en el Primer Ciclo de Primaria. Asimismo, en relación con los maestros y las maestras, su propósito es encontrar una orientación práctica, novedosa y actualizada para su intervención en la enseñanza de contenidos curriculares a través del juego, sin contrariar la naturaleza que le imprime el niño a éste.

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